Otro año, otros Oscar. Esta era la primera vez que veía la gala en directo, o casi, porque cuando se me ocurrió la feliz idea de mirar cuantos premios quedaban por repartir, me comí que le habían dado el premio a mejor director a Tom Hooper. Fue una gala en la línea de nuestros Goya, unos presentadores que simplemente estaban ahí (aunque ya le gustaría a Buenafuente ser Anne Hathaway), sin grandes intervenciones externas, salvo la del mítico Kirk Douglas, y con agradecimientos hasta para el archiduque de Austria. Eso sí, los Goya ganaron en tiempo de (sopífera) gala, mientras que en los Oscar había más minutos de anuncios que de ceremonia.
La gala también fue mucho más previsible que la de los Goya, a pesar de que este año concursaban grandes películas y que había mucha competencia entre ellas.
El Discurso Del Rey fue la triunfadora, llevándose cuatro estatuillas, mejor película, director, guión origenal (ejem) y actor principal. Empatada con ella está
Origen, que se llevó cuatro premios técnicos, mejor fotografía, sonido, efectos de sonido, efectos especiales. El podio lo completó
La Red Social, con tres premios, mejor guión adaptado, banda sonora y montaje. Ahora vienen las preguntas:
1.¿Merecían
Valor De Ley y
127 Horas irse de vacio?
2.¿Merecían los actores premiados sus respectivas estatuillas?
3.¿Merecía Tom Hooper el galardón máximo para un director antes que Fincher?
4.¿Merecía
El Discurso Del Rey el premio a mejor película?
1. Está claro que
Valor De Ley Y
127 Horas son grandes películas hechas por grandes directores, los hermanos Coen y Danny Boyle respectivamente. Pero, como he dicho antes, este año ha sido un año de muy buen cine, y los academicos que votan lo hacen, en ocasiones, dejándose llevar por la ética, por lo que concluyeron que los Coen y Boyle tuvieron su momento, 2007 y 2008 respectivamente, y que este año no les tocaba a ellos. Para la cinta de los Coen también ha tenido mucho que ver su tardío estreno, lo que le ha hecho llegar tarde a una carrera en la que
La Red Social y
El Discurso Del Rey ya sacaban unos kilómetros a las demás. Con todo esto, se puede dar hasta por bueno que se hayan colocado en el segundo puesto de la lista de los más nominados, sobretodo gracias a la ayuda de los críticos.
127 Horas es una película distinta, que, al contrario que
Slumdog Millonaire, no huele a Oscar excepto por James Franco, que hace un papel soberbio y que sin Colin Firth podría haber ganado perfectamente, pero como he dicho, este año había mucha competencia.
2. Si, todos los actores se han merecido con creces sus premios. Colin Firth hace un papelón en
El Discurso Del Rey, y aquí también actuaron los académicos siguiendo ese código ético del que he hablado, pues Firth era el ganador del año pasado en todas las quinielas, premio que le arrebató por sorpresa otro de los nominados de este año, Jeff "The Dude" Bridges. Pero en este caso el uso de la ética está justificado, sin menospreciar a los demás nominados, Franco, Bridges, Bardem y Eissenberg, que están magníficos en sus respectivas películas, y que habrían ganado de calle en otro año cualquiera. En el apartado femenino no había color, Portman tenía que ganar sí o sí. Su interpretación en Cisne Negro es grandiosa, y ya le iba tocando ganar a una de las actrices bandera de su generación. En los secundarios, Bale también fue justo ganador, es un grandísimo actor con multitud de registros, y el de ex boxeador enganchado al crack lo ha clavado, aunque Rush también podría haber sido ganador perfectamente, si no hubiera estado Bale. Aunque Melissa Leo también hace un gran papel en
The Fighter, creo que habría sido todo un detalle darle el premio a Hailee Stenfield, que hace una interpretación de niña prodigio en
Valor De Ley (tiene sólo trece años), y seguro que habría presumido mucho en el cole.
3. No voy a entrar a discutir la calidad de las producciones de Hooper, pues no he visto ninguna que no sea la que le ha permitido alcanzar el máximo galardón que un director puede desear. Pero echando un vistazo, son casi todas obras para televisión, teniendo sólo dos películas. Ahora comparemos con David Fincher, que ha filmado obras maestras del cine moderno como
El Club De La Lucha o Seven, y sin titubear colocaría
La Red Social en el podio. Si aplicáramos ese código ético de los académicos, Fincher debería haber ganado un Oscar hace tiempo. No digo que Hooper sea mal director,
El Discurso Del Rey está magníficamente dirigida, pero veremos quién se acuerda de Hooper dentro de unos años y quién de Fincher. Puede que nunca gane un Oscar, pero tampoco lo ganaron Hitchcock, Kubrick o Kurosawa, tres de los más grandes directores de la historia.
4.
El Discurso Del Rey es una gran película, pero no es mejor que
La Red Social, incluso no es superior a
Cisne Negro, Valor De Ley o Toy Story 3. No es de extrañar que a los académicos se les haya contagiado el síndrome
Shakespheare In Love. Esto es, premiamos no a la mejor película, sino a la que mejor nos hace sentir cuando salimos del cine (olvidaos de
Toy Story 3, la academia no va a dar un Oscar a una película animada por ahora). Los que se acuerdan del film que da nombre al síndrome lo hacen sólo como mal ejemplo de película ganadora del Oscar, y creo que con la película de Hooper pasa lo mismo, es una gran película que ha llegado a la cima gracias al
momentum que le han dado los medios, pero había mejores, al igual que el año en el que ganó
Shakespeare In Love estaban
La Vida Es Bella y
Salvar Al Soldado Ryan. ¿Cual de las tres no está considerada un clásico actualmente? Creo que
La Red Social quedará como la película del año pese a quién le pese, una película moderna con una historia de traiciones casi shakespiriana que define perfectamente el momento por el que pasamos actualmente, sobretodo en las relaciones humanas. Relaciones frías, como frío es Eissenberg en la piel del fundador de Facebook, el perfecto retrato de una generación de jóvenes que ha entonado el "todo vale" como actitud ante la vida. No es una película para hacer creer a los espectadores lo maravilloso que es el mundo, pero si que puede enseñarnos a algunos los maravilloso y fascinante que es otro mundo, el del cine.
Ah, se me ha olvidado la última pregunta. ¿Merecen Anne Hathaway, Mila Kunis, Natalie Portman o Jennifer Lawrence a un hombre como yo? Sin duda.